Reconoce los síntomas del cáncer de piel y aprende a identificar manchas sospechosas. En este post te informamos acerca de la prevención de esta clase de tumor y de la detección temprana en caso de que haya surgido. ¡Actúa rápido para prevenir y tratar a tiempo!
Puede que te estés preguntando cómo saber si tienes cáncer de piel, cómo empieza el cáncer de piel o cómo se ve el cáncer de piel. Si es así, sigue leyendo porque te daremos respuesta a estas preguntas y te daremos una información básica y práctica acerca de esta enfermedad.
Índice
¿Qué es el cáncer de piel y cómo empieza?
Es una enfermedad que afecta a la epidermis, sobre la que se forman células de carácter maligno que pueden acabar diseminándose a otras partes del cuerpo y órganos si no se aborda a tiempo. Existen varias clases de cáncer de piel, como el carcinoma de células escamosas, el de células basales y el melanoma.
Muchos de estos cánceres (no todos) se producen a causa de una exposición inadecuada o excesiva a la luz solar. En su justa medida esta es muy beneficiosa, pero hay que tener cuidado y atención -también, teniendo en cuenta el tipo de piel que se tenga y el callo solar que se haya generado- para no poner en riesgo la salud.
También hay otros factores que pueden ayudar a generarlo o desarrollarlo, desde los antecedentes familiares a un débil sistema inmunitario, pasando por factores psicológicos y emocionales.
Síntomas del cáncer de piel: primeros signos de alerta
En ocasiones un cáncer de piel puede generarse sin importantes síntomas de picor o dolor, así como aparecer en zonas menos visibles, como las plantas de los pies o los genitales.
Sin embargo, ciertos síntomas podrían ponernos sobre la pista de que podríamos estar desarrollando esa enfermedad: sangrados y costras en manchas o lunares, pequeños bultos o nódulos en la piel, ardor y picor en algunas zonas del cuerpo o cambios en las manchas o lunares en cuanto a asimetría, tamaño o color.
Manchas en la piel por cáncer: manchas blancas, rojas y manchas malignas
Como dijimos antes las manchas pueden ser un síntoma de esta enfermedad, por lo que es importante prestarles atención. Las manchas en la piel por cáncer pueden ser de varios colores y tener diferentes apariencias. Por ello, puede haber manchas rojas o blancas en la piel o manchas malignas.
Las rojas, generalmente ásperas y con escamas (e incluso la aparición de llagas que sangren o formen costras), pueden indicar un carcinoma de células escamosas. También, manifestándose como manchas irritadas que pueden formar costras o picar, pueden significar un carcinoma de células basales. E incluso ser un síntoma de leucemia.
En cuanto a las blancas, y aunque también las hay benignas, en el peor de los casos pueden ser un signo temprano de carcinoma basocelular. Esta clase de cáncer suele mostrarse exteriormente a modo de bultos de color perla o translúcidos.
Por último, las manchas malignas en la piel son de diferentes colores y formas, suponiendo la aparición de lunares nuevos y/o cambios en los antiguos. Los melanomas pueden tener una apariencia de lunar y pueden tener muchos colores: negros, marrones, rosas, rojos e incluso morados, azules o blancos.
Cáncer de piel en zonas visibles
Muchas clases de cáncer de piel se manifiestan en zonas del cuerpo más expuestas al sol: la cara, los labios, las orejas, el cuero cabelludo, los brazos, las piernas, la espalda, el dorso de las manos… En ese caso pueden ser bastante más fáciles de detectar, dada su visibilidad.
Sin embargo, este cáncer también es capaz de aparecer en zonas que no suelen recibir la luz del sol, como las palmas de las manos, las plantas de los pies, los genitales y bajo las uñas de las manos y los pies. Así que hay que prestar también atención a esas zonas menos visibles.
Cáncer de piel avanzado: señales y riesgos
Hay varios síntomas que pueden significar que se tiene un cáncer de piel avanzado: la aparición de bultos duros en la piel, ganglios linfáticos inflamados o duros, ictericia -coloración amarillenta de la piel y los ojos-, acumulación de líquido en el abdomen, cambios en lunares existentes, aparición de estos o de lesiones cutáneas, úlceras que no cicatrizan…
Además podríamos sentir fuertes dolores cuyo origen no sabemos interpretar, tener fatiga o sufrir pérdida de peso sin causa aparente.
Aunque la gravedad del carcinoma de piel suele ser menor, en estado avanzado podría significar la metástasis a otros órganos y hasta provocar el fallecimiento.
¿Cuándo acudir al especialista?
Por lo general habría que acudir al especialista (en este caso, un dermatólogo) de manera regular, a modo de prevención. Hay que tener en cuenta que las revisiones médicas son importantes en lo que respecta al cuidado de la salud.
Más allá de eso, si en un momento dado detectamos alguna señal nueva o extraña en nuestra piel no hay que demorar lo más mínimo acudir a consulta médica con un dermatólogo e incluso un oncólogo. Ni se trata de caer en el alarmismo ni tiene por qué significar nada grave, pero siempre es mejor prevenir.
Prevención y cuidados para evitar el cáncer de piel
Protección solar y hábitos saludables
Obviamente en cuanto a la prevención de esta enfermedad es fundamental una vida sana y en particular una exposición adecuada al sol. También ha de tenerse en cuenta la adaptación de cada zona de la piel a los rayos solares y la vigilancia de las zonas más sensibles o susceptibles de sufrir quemaduras.
Para prevenir, una adecuada (y de calidad) crema solar o incluso la ropa de manga larga son buenos métodos; y por supuesto, tener una mayor precaución en las horas centrales del día.
Los hábitos saludables pasan por encima de todo por usar el sentido común, valorando también los múltiples beneficios para la salud de la exposición a la luz solar: producción de vitamina D, mejora del estado de ánimo, fortalecimiento del sistema inmune… Así que con respecto a la exposición al sol simplemente se trata de encontrar un equilibrio beneficioso y no perjudicial para nuestro cuerpo.
Autoexploración y revisiones médicas
Por supuesto, observar nuestra piel para ver en qué estado se encuentra y si se han producido alteraciones significativas (no sólo en el color, el tacto de nuestra piel o la sensación corporal, sino en lo que se refiere a la aparición o modificación de lunares o al desarrollo de llagas, costras o manchas) es fundamental. Así que, sin llegar a obsesionarse ni mucho menos, pues hay muchos tipos de enfermedades y afecciones de la piel que son menos graves, sí que deberemos observarnos.
También es una buena dinámica acudir cada cierto tiempo (uno o dos años) al dermatólogo para que revise y constate que nuestra piel se encuentra en buen estado. Y por supuesto, si tenemos algún síntoma que nos preocupe no debemos dudar en pedir lo antes posible una cita con el especialista. En ese sentido puede ser de mucha utilidad el disponer de un seguro de salud completo y de garantía.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se detecta un cáncer a la piel?
Los síntomas físicos (especialmente con respecto a la apariencia de nuestra epidermis y a las sensaciones de nuestra piel) pueden significar la posibilidad de un carcinoma de esta clase.
Pero si me pregunto cómo saber si tengo cáncer de piel, para despejar las dudas es necesario acudir a un médico especialista para que los interprete, se nos realicen los análisis y pruebas necesarias y se empiece a poner remedio si es el caso.
¿Cuáles son los primeros síntomas?
En cuanto a los posibles primeros síntomas del cáncer de piel, más allá de picor y/ dolor en la dermis o en ciertas zonas de ella podríamos haber sufrido cambios en las manchas o lunares en cuanto a asimetría, tamaño o color o tener sangrados y costras en ellos. También podrían aparecer pequeños bultos o nódulos, así como nuevos lunares y manchas.
¿Puede el cáncer de piel aparecer sin síntomas visibles?
No siempre hay evidentes síntomas del cáncer de piel. Hay casos en que los cánceres de esta clase se generan sin causar fuerte picor o dolor, así como manifestarse en zonas menos visibles del cuerpo.
¿El melanoma de piel es más peligroso que otros tipos?
En muchas ocasiones sí, pues es uno de los tipos de cáncer de piel más agresivos.
¿Qué hacer si aparecen manchas nuevas o cambios en la piel?
Aparte de seguir observándose con atención, centrarse en la prevención cuidando la exposición al sol. Y por supuesto, es una buena práctica solicitar una cita temprana con un especialista para que los analice.