Cómo viajar con tu perro en el coche de forma segura

Si eres una de los cientos de miles de personas que tienen perro en España, sabrás de sobra que pese a todo lo positivo que supone su compañía, el cuidado de cualquier animal conlleva una serie de compromisos y obligaciones no sólo morales, sino también legales. 

Una situación en la que debemos prestar especial atención es a la hora de realizar cualquier desplazamiento en nuestro vehículo junto a nuestro animal de compañía, pues no basta sólo con disponer de vehículo propio, mascota y un seguro de coche. Tanto si tenéis un can desde hace poco como si pretendéis aseguraros de que le estáis transportando correctamente os ofrecemos nuestras recomendaciones al respecto y os contamos qué normas debéis cumplir para cumplir con la normativa legal. ¿Queréis saber cómo llevar al perro en el coche? Lo recordamos con vosotros.

¿Qué dice la Ley al respecto?

Respecto a los animales transportados, la ley prohíbe claramente que viajen sueltos en vehículos con el fin de evitar que interfieran en la conducción, por el peligro que eso supone tanto para ellos como para nosotros, nuestros acompañantes y el entorno. El reglamento general de circulación establece multas de hasta 100 euros en el supuesto de que viajemos con un animal suelto, y si son varios o transportamos a alguno en nuestro regazo siendo conductores esta práctica puede considerarse conducción negligente, lo que se convertiría en una infracción grave y nos obligaría al pago de 200 euros. Viajar con perro está permitido, pero siempre que cumplamos con la normativa y lo hagamos de forma segura.

Recomendaciones de la DGT para llevar a tu mascota en el coche

Más allá de la normativa, la DGT ofrece a los conductores que desplacen a un animal en su vehículo privado una serie de recomendaciones, aconsejando sobre los sistemas de retención que son más o menos adecuados para cada caso y teniendo en cuenta también el peso y tamaño de la mascota. 

Trasportín

La mejor y más segura manera, según la DGT, para que el perro se desplace con nosotros. En caso de que nuestra mascota sea de pequeño tamaño una buena opción es situarla en el suelo del coche en un trasportín también de tamaño reducido, con lo que el animal tendrá escaso margen de movimiento y poco riesgo de lesión en caso de colisión o maniobra brusca; y si el can es grande es preferible que viaje en el maletero, ubicado en un receptáculo en posición perpendicular a la dirección de la marcha. Una opción poco recomendable sería sujetar el trasportín con el cinturón, porque podría romperse la parte superior del objeto y causar lesiones importantes al can.

Rejilla divisoria

Esta red se sitúa entre los asientos de atrás del vehículo y el maletero, y sirve para que el animal no sea una molestia para el piloto. Sin embargo, no ofrece demasiada seguridad para el can, que se expone a sufrir daños al no estar bien sujeto incluso aunque vaya atado. La DGT recomienda combinar la rejilla con el trasportín como el mejor método para que el perro viaje sin correr riesgo ni poner en peligro a los demás. La parte negativa: el animal puede (y suele) agobiarse viajando así.

Arnés

Los hay de uno y dos enganches. Para la Dirección General de Tráfico los primeros no son seguros, ya que la hebilla puede romperse en caso de accidente y el choque del animal contra el respaldo del asiento es peligroso; los segundos consiguen evitar desplazamientos frontales, con lo que se impide la posibilidad de colisión con el conductor, aunque también suponen cierto riesgo; para minimizarlo, debe utilizarse un sistema de unión corto.

Otros consejos de seguridad

Además, os damos otras recomendaciones a la hora de llevar un perro en el coche

Ten en cuenta sus características

Debes tener en cuenta siempre cómo es tu animal, y no sólo respecto a su tamaño y a que viaje bien sujeto y seguro. Si es más o menos inquieto o si es propenso a marearse (por lo que podría precisar de la ayuda de algún tranquilizante o medicamento), cuáles son los alimentos que mejor le sientan…

El descanso, importante

Al igual que nosotros, los animales también necesitan descansar en caso de que realicemos un largo viaje. Si es así cada cierto tiempo deberemos parar, algo estupendo para que humano y perro descansen física y psicológicamente, coman, beban, hagan sus necesidades y estiren un poco las piernas.

Vigila la temperatura

Si hay mucho frío cuidado con dejar al animal dentro por mucho tiempo, sobre todo si nuestra calefacción no es eficiente; y más precaución aún con el calor, porque el maletero de un coche no se diferencia mucho de un horno cuando las temperaturas suben. Hay que procurar siempre que el animal esté ventilado, y más ya que los perros sufren mucho cuando el mercurio sube pues suelen tener mucho pelo y regulan peor el calor.