El impacto del cambio climático en tu hogar: riesgos emergentes que debes asegurar

El impacto del cambio climático en tu hogar: riesgos emergentes que debes asegurar

Aprende a proteger tu vivienda frente a fenómenos extremos meteorológicos como los que se están produciendo con frecuencia en los últimos tiempos y revisa tu seguro de hogar para disponer de la cobertura adecuada. Evita sorpresas y actúa a tiempo.

¿Cómo está afectando el cambio climático a las viviendas?

En los últimos tiempos, más que de cambio climático podríamos hablar de clima cambiático (y perdonadnos el palabro). Un clima constantemente cambiante, en muchas ocasiones de manera inesperada y sorpresiva, que ha dejado de seguir en muchos casos los patrones habituales y que frecuentemente desemboca en fenómenos meteorológicos extremos.

Obviamente esos fenómenos meteorológicos, como una lluvia torrencial o un viento huracanado, pueden dañar de manera importante las viviendas, desde el continente hasta el contenido, provocando daños de menor o mayor gravedad (incluso estructurales, en el peor de los casos). Por eso es importante protegerse ante la posibilidad de que sucedan y afecten a tu entorno y hogar.


Principales riesgos climáticos que pueden afectar a tu hogar

Inundaciones y lluvias torrenciales

Las lluvias torrenciales pueden derivar en inundaciones en la vivienda (especialmente en sótanos y garajes), generando humedades, moho, problemas eléctricos y de seguridad. En los peores casos pueden provocar daños estructurales graves, naciendo grietas e incluso debilitándose los cimientos, así como destruir o estropear mobiliario y electrodomésticos.

Olas de calor y daños estructurales

Aunque no parezcan tan dañinas, también pueden causar problemas. En las habitaciones sobrecalentadas, si no disponen de la ventilación adecuada, puede generarse condensación y moho, y dispararse el consumo energético en aire acondicionado de la casa. Y también el calor sofocante puede perjudicar la salud de los habitantes provocando deshidratación, golpes de calor y complicaciones respiratorias.

Vientos fuertes y tormentas

Los vientos huracanados podrían provocar daños muy importantes en un hogar. Afectan principalmente al exterior de la casa, especialmente en zonas como el tejado o las ventanas, dañando jardines y mobiliario e incluso poniendo en peligro la integridad estructural de la vivienda.

Sequías y problemas en cimentación

Las sequías, cuando son de carácter prolongado, pueden provocar importantes problemas de cimentación, al deshidratarse y contraerse el suelo sobre el que se asienta la casa. Si el terreno pierde humedad de manera desigual podría perder su capacidad para soportar el peso de la vivienda y hasta generar movimientos estructurales, con el peligro que eso conllevaría.

Incendios forestales en zonas cercanas

Aunque la gran mayoría son provocados y no culpa del clima (aunque este pueda ayudar a propagarlos y dificultar su extinción), los incendios forestales son otro gran peligro en verano por muchos motivos.

Las brasas transportadas por el viento pueden prender fuego a la vegetación cercana a la casa, y el calor extremo incluso es capaz de romper ventanas y quemar materiales inflamables en el interior del hogar.

Por supuesto, el aire interior de la vivienda puede enrarecerse y suponer un alto riesgo para la salud. El fuego también podría dañar o destruir sistemas eléctricos e hídricos, generando cortes de servicio.


 

¿Qué daños puede sufrir tu vivienda por el cambio climático?

Daños en tejados y fachadas

Los vientos huracanados y las tormentas muy fuertes, especialmente si son de granizo, pueden provocar daños en los tejados (a menudo la zona más expuesta) y las fachadas, especialmente en elementos más débiles como las ventanas.

Filtraciones y humedades

Otro gran problema que el agua puede generar en la vivienda es a través de las filtraciones y las humedades. En los casos más leves los daños son sólo estéticos (manchas, desconchones…) pero en los más graves se causa el deterioro de la estructura por la corrosión del hormigón o la podredumbre de la madera.

Problemas eléctricos y de instalaciones

El fuego o el agua son capaces de provocar importantes problemas eléctricos, desde un apagón a una subida de tensión, dañando temporal o de manera crónica las diferentes instalaciones y sistemas de la vivienda.

Pérdida de bienes materiales

Hasta ahora hemos hablado más del continente o estructura, pero también hay que tener en cuenta que cualquier evento de estas características puede afectar al continente de la vivienda, al mobiliario y los bienes, desde un sofá a una colección de libros o los aparatos electrónicos, dañando estos objetos y causando daños en ocasiones irreparables.


¿Está tu seguro de hogar preparado para estos nuevos riesgos?

Esa es la pregunta que debes hacerte como propietario de una vivienda y/o asegurado: ¿está tu seguro de hogar preparado para estos riesgos que son ahora más habituales y en muchos casos más destructivos que hace unos años? ¿Es capaz de responder eficazmente ante lluvia, viento o nieve?

Sin caer en el miedo ni en la exageración, hay que hacer una valoración sensata de las condiciones del domicilio y del entorno para valorar hasta qué punto está la vivienda preparada para esa clase de riesgos y qué coberturas del seguro pueden ser de gran utilidad para afrontarlos y solventarlos de la mejor manera posible.


Coberturas clave que debes revisar en tu seguro de hogar

En ese sentido hay ciertas garantías que hay que mirar con especial atención en el seguro del que se disponga, para ver cuál es la protección que ofrecen.

Cobertura por fenómenos atmosféricos

La garantía esencial de las esenciales en este aspecto. Sirve para procurar la reparación de los daños al continente y contenido de la vivienda por eventos climáticos intensos como las lluvias torrenciales, los vientos fuertes, el granizo o la nieve.

Daños por agua

Ofrece indemnizaciones en caso de que se hayan producido daños a la vivienda por diferentes motivos, pero siempre con el agua como protagonista: fugas, roturas de tuberías, fallos en electrodomésticos, etcétera.

Responsabilidad civil

La cobertura de daños a terceros tiene sentido también en caso de que la zona en la que se ubica el hogar asegurado acuse un evento climático extremo, cubriendo los costes de compensación y reparación. Por ejemplo, si por culpa de un viento huracanado ciertos elementos de la casa y su entorno (como tejas, antenas e incluso árboles de la propiedad) acaban dañando la vivienda de un vecino.

Protección frente a incendios

Cubre la vivienda y sus bienes en caso de cualquier incendio generado por un fuego, una explosión o un cortocircuito, que pueden darse en muchos escenarios: caída de rayos, sobretensión de la red eléctrica a causa de una tormenta, etcétera.


Cómo adaptar tu hogar para reducir los riesgos climáticos

Mejora del aislamiento

La mejora del aislamiento de una casa es una de las estrategias más efectivas de previsión y adaptación del hogar, pues además de procurar un mayor confort a sus habitantes y hacer el interior de la vivienda más sano y agradable incrementa la barrera defensiva que protege la casa ante estos riesgos y sus daños y peligros derivados.

Sistemas de drenaje y protección contra inundaciones

Proteger la casa ante posibles inundaciones es importante, especialmente si se vive en una zona más expuesta a ese riesgo. A ese respecto un buen sistema de drenaje y protección no sólo reduce la humedad y el moho en un momento dado, sino que incluso puede salvar la estructura y los muebles de la casa de daños graves.

¿De qué manera? Evacuando rápidamente el agua de lluvia, redirigiendo las escorrentías (los flujos de agua que circulan sobre la superficie cuando el suelo ya no puede absorber más) lejos de la estructura y previniendo las filtraciones en sótanos, garajes y cimientos.

Mantenimiento preventivo de la vivienda

Como más vale prevenir que curar, es importante seguir ciertas pautas de mantenimiento de la vivienda enfocadas a que esté lo mejor preparada ante una emergencia. La estructura estará más reforzada, se minimizarán los riesgos de seguridad y los daños (y el coste de las reparaciones) serán menores en caso de que suceda cualquier problema.


Consejos para proteger tu vivienda ante eventos extremos

Es muy importante saber cómo proteger tu casa de fenómenos climáticos extremos. En ese aspecto, además de la adecuada adaptación del hogar a la que nos acabamos de referir hay muchas medidas que pueden llevarse a cabo para proteger mejor la vivienda y sus alrededores ante estos supuestos.

La mayoría no son complicadas (y las que lo sean o las que no se quieran realizar pueden encargarse a un profesional).

Por ejemplo, limpiar cada cierto tiempo la suciedad en desagües, realizar un buen sellado en puertas y ventanas, revisar posibles grietas en la estructura de la casa, ubicar lo más valioso del hogar en las zonas más seguras, asegurar los objetos exteriores, inspeccionar y si es preciso reforzar el tejado, realizar una poda preventiva en caso de que haya árboles en el exterior de la casa, hacer un mantenimiento preventivo de los sistemas, etcétera.


Preguntas frecuentes sobre cambio climático y seguros de hogar

¿Qué cubre el seguro de hogar ante fenómenos climáticos extremos?

La cobertura dependerá de las condiciones de cada seguro. Los mejores seguros de hogar, como los de GENERALI, son capaces de proporcionar indemnizaciones (de hasta el 100% del continente y el contenido) en numerosos supuestos, incluyendo el coste de los gastos de desescombro.

Un buen seguro de hogar permite disponer de soluciones ante fenómenos atmosféricos y frente a los daños que se produzcan por cualquier motivo climático: el viento, el granizo o lo que sea.

¿El cambio climático afecta al precio del seguro?

No tiene por qué, aunque la frecuencia de eventos meteorológicos y el impacto de estos han aumentado en líneas generales los precios. Al final los riesgos para las compañías de seguros también aumentan, así como el coste de los servicios de reparación.

¿Qué daños cubre el consorcio de compensación de seguros?

Los causados por eventos atmosféricos extraordinarios y de carácter extremo, por ejemplo, grandes inundaciones o vientos superiores a 120 kilómetros por hora. Es importante saber en primer lugar qué cubre el seguro de hogar ante fenómenos climáticos y después cuáles son las situaciones en las que se haría cargo el consorcio.

¿Cómo saber si mi vivienda está en zona de riesgo?

Informándose bien a través de fuentes fiables, sea cual sea la vía o vías que se elijan: presencial, telefónica, online.

¿Qué puedo hacer para prevenir daños en casa?

Mejorar el aislamiento de la casa, invertir en la calidad de los materiales y los sistemas, realizar un mantenimiento preventivo de la vivienda y llevar a cabo diversas acciones que ayuden a minimizar el riesgo y los posibles daños: sellado de puertas y ventanas, aseguramiento de elementos exteriores, revisión de las grietas, reparación de las zonas frágiles del tejado, etcétera.