Fallecimiento sin seguro de decesos: ¿cómo actuar?    

Fallecimiento sin seguro de decesos: ¿cómo actuar?    

¿Qué hacer si un familiar fallece sin seguro de decesos? ¿Cómo se afrontan los servicios fúnebres, los trámites y los costes pertinentes? Aquí te contamos cuáles son los pasos a seguir, cómo es la gestión de los gastos funerarios y si hay opciones de financiación. ¡Infórmate!

Dedicamos este post a contaros no sólo qué pasa si una persona fallece y no tiene seguro de decesos, sino qué hacer cuando fallece un familiar sin seguro, cómo se cubren los gastos funerarios sin seguro y mucho más.

¿Qué pasa si un familiar fallece sin seguro de decesos?

Arrancamos contando qué pasa si una persona muere y no tiene seguro. Si un familiar fallece sin haber contratado este producto asegurador a los familiares les corresponde afrontar los gastos de los servicios fúnebres (recordemos que en España es obligatorio el pago por el entierro o la incineración), así como hacerse cargo de muchos más trámites administrativos.

¿Por qué algunas personas no contratan un seguro de decesos?

Los motivos para no contratar alguno de los seguros de decesos, pese a que estos son de gran ayuda a la hora de planificar un sepelio, recibir asesoría tras el fallecimiento de un familiar y realizar las gestiones post mortem, pueden ser muy variados.

Unos no contarán con el dinero para abonar las primas (o no querrán hacerlo), otros dispondrán de un seguro de vida y les parecerá suficiente -aunque no es lo mismo-, otros considerarán que es innecesario o que les sale caro, otros directamente no lo habrán tenido en cuenta y a otros no les gustará tener que pensar en la muerte y en la organización de su propio funeral. Razones puede haber muchas.

Pasos a seguir tras un fallecimiento sin seguro de decesos

Notificar el fallecimiento a las autoridades

Tras un fallecimiento hay que contactar con diferentes vías. En primer lugar, si este ocurre en el domicilio o fuera de un centro hospitalario habrá que llamar a los servicios de emergencia (112) para que certifiquen la muerte.

Pero, más allá de ello hay que acudir al registro civil para inscribir el fallecimiento y obtener la licencia de entierro o incineración.

Por otra parte, si la persona era pensionista hay que comunicar la noticia a la seguridad social, bien a través de su sede electrónica o presencialmente, para que se le dé de baja; si no se conoce si el fallecido dejó testamento hay que pedir un certificado de actos de última voluntad al registro de estos con el fin de obtener una copia autorizada en caso de que fuera así; y también contactar con los bancos, entidades financieras y compañías de seguros con los que la persona estuviera asociada.

Contactar con una funeraria para gestionar el servicio

Si se es familiar de un fallecido sin seguro de decesos otra de las tareas necesarias es la de elegir una funeraria, contactando con la empresa escogida con el fin de que se haga cargo de los servicios correspondientes.

¿Qué hacer con los gastos funerarios sin seguro?

Hay numerosos gastos funerarios que afrontar: la recogida y el traslado del cuerpo del fallecido, el féretro, el sudario, una sala de velatorio si la familia así lo desea, la incineración (y la urna correspondiente), los trámites administrativos en el registro civil… A eso se le suelen añadir extras como las coronas de flores, las ceremonias de despedida religiosas o laicas…

Si no existe un seguro de decesos el código civil indica que los herederos legales de la persona deben hacerse cargo de los gastos funerarios.

Buscar opciones de financiación para los gastos funerarios

Si los familiares no disponen del dinero necesario, o no quieren abonarlo de su propio bolsillo, hay varias opciones de financiación. Por ejemplo, pagar los gastos funerarios con el dinero de la cuenta bancaria del fallecido; pero ello requiere de una acreditación, y para lograrla hay que realizar diferentes papeleos.

También se puede recurrir a los servicios sociales municipales o al ayuntamiento, aunque este último podría reclamar posteriormente a los familiares. Ello también requiere de diversas gestiones con el fin de probar que ni en las cuentas bancarias del fallecido ni en las de los herederos hay recursos y que existe una situación de insolvencia. Sólo de esa manera se procederá a lo que se llama un entierro de beneficencia.

Consideraciones legales sobre el fallecimiento sin seguro de decesos

Legalmente, si se produce una muerte sin seguro de decesos los gastos funerarios deben ser cubiertos por los familiares directos del fallecido. De esta manera la familia ha de hacerse cargo no sólo de la organización de los actos fúnebres sino de su financiación.

Gastos funerarios sin seguro: ¿cómo afrontarlos?

Incluso escogiendo las opciones más sencillas y económicas el coste de los gastos funerarios puede ser importante.

Si el fallecido no contaba con un seguro de decesos hay que buscar otras soluciones financieras y administrativas para afrontar los gastos: hacer uso de los ahorros personales de la familia (o de los del difunto), vender los bienes y propiedades del fallecido, solicitar las ayudas públicas -en caso de que la familia no tenga recursos suficientes- o solicitar un préstamo.

¿Qué gastos funerarios no cubre el seguro de decesos?

Aunque cada seguro es diferente, los de decesos no suelen cubrir nunca los gastos de fallecimiento por causas que no sean naturales, como un suicidio, la comisión de un delito o un acto temerario o a consecuencia de una guerra.

Tampoco se cubren los servicios que excedan los límites contratados que se hayan establecido en la póliza (imaginemos, por ejemplo, un servicio adicional exclusivo, un funeral muy costoso o un féretro lujoso).

¿Existen ayudas o subsidios para personas que no tienen seguro de decesos?

Si, en España contamos con la prestación pública de auxilio por defunción que es una ayuda económica de la Seguridad Social destinada a la persona que asume los gastos del sepelio de un familiar fallecido que estaba dado de alta o era pensionista.

Se concede en forma de pago único, con un importe fijo (actualmente 46,50 € en el régimen general) y puede solicitarse hasta cinco años después del fallecimiento, presentando el formulario oficial junto con el certificado de defunción y la factura del sepelio.

Consejos para prevenir problemas en caso de fallecimiento sin seguro de decesos

Aunque sea algo desagradable en lo que pensar, la persona que no cuenta con un seguro de decesos haría bien en tener claras sus preferencias con respecto a los servicios fúnebres que elegiría, notificándoselo a su familia y haciendo testamento. Y, por supuesto, realizando una planificación de gastos y ahorrando una buena cantidad de dinero destinado a ese fin.

Preguntas frecuentes

¿Puedo organizar el funeral si un familiar muere sin seguro de decesos?

Si, aunque tocará hacer un mayor número de gestiones y trámites y supondrá un importante desembolso de dinero.

¿Quién paga los gastos funerarios si una persona fallece sin seguro?

Tras un fallecimiento sin seguro de decesos según la ley deben ser los herederos legales los que se hagan cargo de los gastos funerarios de la persona que ha muerto.

¿Qué pasa si no tengo dinero para los gastos del funeral?

Tendré que buscar otras soluciones, como usar el dinero de los fondos de la persona fallecida (para lo que se requiere de una acreditación), vender sus bienes, pedir un préstamo… También se podría acudir a los servicios sociales, tras acreditarme como heredero o justificar que estoy asumiendo los gastos funerarios, para -una vez se haya demostrado la situación de insolvencia- tener acceso a un entierro de beneficencia o solicitar un subsidio a la seguridad social en algunas circunstancias especiales.

¿Cómo evitar problemas legales si un familiar fallece sin seguro?

Si se ha producido un fallecimiento sin seguro hay que gestionar rápidamente los trámites tanto con el registro civil como con la seguridad social. A los familiares les toca organizar el sepelio, obtener el certificado de defunción y tramitar la sucesión con el fin de pagar las deudas y repartir los bienes del fallecido.