Por qué las nuevas generaciones están cambiando el modo de abordar
la movilidad, pasándose a soluciones más sostenibles y menos costosas
Si reflexionamos sobre cómo se movían las personas por las ciudades hace algunas décadas,
veremos que disponían básicamente de dos opciones: el coche y el transporte público. En la
actualidad, las cosas están cambiando. Caben numerosas elecciones para los ciudadanos o
las ciudadanas o los y las turistas que se mueven por las ciudades.
Por consiguiente, el cambio clave es este: en el pasado solamente existía el coche para
movernos, mientras que el presente nos brinda muchas más posibilidades.
Esto obedece al cambio mayor experimentado por nuestra sociedad en cuanto al modo de
concebir la movilidad: las soluciones más ecológicas y sostenibles han ocupado el lugar de
los motores contaminantes. Asimismo, una dimensión social acompaña este cambio a base
de nuevos modos de moverse, que refleja un cambio de valores, para representar a una
sociedad con diferentes dinámicas y estructuras.
Hace más de un siglo, apareció un movimiento artístico y filosófico llamado Futurismo, que
identificó el coche tradicional alimentado por combustibles fósiles como símbolo de la
modernidad. Actualmente, la situación se ha prácticamente invertido. Especialmente entre las
personas adultas jóvenes, la idea de diseñar una movilidad urbana más ligera y más
sostenible está ganando mucho terreno.
Los cambios nunca pasan de la noche a la mañana, especialmente, cuando afectan a hábitos
sociales muy arraigados. Por eso el uso del coche sigue siendo muy común: una encuesta
de Ipsos apunta que el 87 % de los europeos y las europeas poseen un coche y que un 84 %
lo usa a diario.
Ahora bien, otros datos indican que algo está cambiando en el enfoque de las personas hacia
la movilidad, con un interés en auge por las opciones eléctricas.
Atendiendo a los datos publicados por la Asociación de Constructores Europeos de
Automóviles (ACEA) del mes de enero de 2026, los coches eléctricos de batería
representaron un 17,4 % de la cuota de mercado en la Unión Europea en 2025 en
comparación con el 13,6 % del año anterior. Las matriculaciones de coches híbridos eléctricos
conquistaron un 34,5 % del mercado, asentándose como la elección favorita entre los
consumidores de la UE. Por otra parte, la cuota conjunta de mercado de los coches de
gasolina y diésel se desplomó desde el 45,2 % en 2024 hasta un 35,5 %.
A todo lo anterior podemos sumar el creciente uso de las bicicletas, especialmente eléctricas,
que están recuperando terreno de nuevo: actualmente, una de cada cinco personas enEuropa posee una bicicleta, el 42 % de los usuarios y las usuarias afirma usar más ahora la
bicicleta eléctrica que hace cinco años, y el 32 % planifica usarla en el futuro.
Por consiguiente, podemos decir que estamos asistiendo a un cambio de mentalidad, que
traslada a las personas del transporte a base de combustibles fósiles al eléctrico, más limpio
y con más alternativas sostenibles.
La tendencia es clara: las personas apuestan por moverse con soluciones eléctricas, que
consumen menos energía y encajan mejor con una visión de movilidad urbana más suave y
menos contaminante.
Especialmente, para las personas más jóvenes, la esencia del cambio radica en:
sostenibilidad, menos costes y mayor eficiencia, en contraposición con contaminación, gastos
elevados y dificultades prácticas.
Por lo tanto, no sorprende que este cambio de mentalidad, en cuanto a movilidad se refiere,
haya cuajado, especialmente, entre las generaciones más jóvenes.
Una encuesta de la Unión Europea confirma que las personas de 18 a 34 años eligen cada
vez más opciones de movilidad suave. En este grupo de edad, el 72 % utiliza el transporte
público y el 50 % se decanta por la bicicleta tradicional.
Como dijimos antes, el coche sigue siendo importante, aunque en el caso de adultos jóvenes,
en particular, plantea un problema de costes: según los datos de la Reserva Federal, las
personas pertenecientes a dicho grupo de edad soportan niveles de deuda más altos que las
generaciones anteriores, por lo que apremia reducir gastos, y esto afecta, también, a las
soluciones de transporte.
Transport & Mobility Leuven (TML) destaca que, a pesar de que los vehículos eléctricos
resulten más asequibles, con un número en auge de modelos comercializados por menos de
30.000 €, el precio de compra inicial continúa desanimando a una parte de consumidores.
Por dicha razón, beneficios como la reducción fiscal y los incentivos de compra se convierten
en una herramienta clave para acelerar el crecimiento de este mercado.
La situación resultante es la siguiente: por un lado, destaca una tendencia marcada hacia los
sistemas de transporte, incluidos los coches, que funcionan con electricidad y, por otro lado,
tenemos un factor económico que sigue frenando dicho proceso en cierta medida.
Así que: ¿por qué las generaciones más jóvenes muestran una mayor propensión por las
formas de transporte sostenibles que las anteriores?
por el impacto ambiental derivado del uso de los coches. Por eso, es más probable
que apuesten por soluciones más ecológicas.
responden, también, a preocupaciones económicas, con una mayor predisposición a
pasar a las soluciones eléctricas para atajar los costes de viaje.
jóvenes por los sistemas de seguros inherentes a la «micromovilidad». Esta tendencia
en auge muestra que una parte de los gastos personales se está encauzando hacia
soluciones de seguros vinculadas con una movilidad más ecológica.
cuanto a medio de transporte y compromiso financiero. La idea de moverse en
bicicleta o utilizando el transporte público respalda, también, una visión de ciudades
menos caóticas, más seguras y sostenibles.
Todos estos cambios en los hábitos de transporte casan con una visión clara europea, que
apuesta por una movilidad más sostenible y respetuosa del medio ambiente.
Uno de los objetivos marcados para 2030 es que al menos 30 millones de coches con cero
emisiones circulen por las carreteras europeas. Si nos trasladamos hasta el año 2050, el
objetivo es que casi todos los coches sean sostenibles y produzcan cero emisiones.
Dicha transformación impone la creación de un sistema de movilidad y transporte, que no se
limite a ser solamente más ecológico y menos perjudicial para el medio ambiente, sino que
sea más innovador, digital y más próximo a las necesidades reales de las personas.
Porque moverse en un modo más inteligente no pasa solamente por modos de viajar más
limpios y más baratos. Va también de facilitar la gestión de la movilidad, hacerla más flexible
y segura a diario. Aunque los hábitos cambien, los seguros de automóviles llevan la voz
cantante en este ecosistema: sostienen a las personas en una de las áreas más comunes de
protección diaria y les ayudan a abordar los riesgos prácticos inherentes a su modo de
moverse, en coche, moto o utilizando otras formas en evolución de la movilidad.
Por eso el futuro de la movilidad no es solamente una cuestión de vehículos, infraestructuras
o tecnología. Va también de servicios, que adaptan los nuevos comportamientos y ofrecen
una mayor confianza a las personas a la hora de elegir, en aras de viajes más fáciles, seguros
y en sintonía con el modo de vivir actual de las personas. En un mundo donde la movilidad
se ha hecho más sostenible, más digital y más personal, contar con el apoyo adecuado ayuda
a las personas a moverse con más confianza independientemente del camino elegido.
España lleva numerosos años experimentando una transformación importante que atañe al
modo de abordar la movilidad y el consumo de energía, la sostenibilidad y las soluciones
ecológicas acaparan cada vez más espacio en la vida diaria de las personas.
En la actualidad, el 49,7 % de la población española recurre a medios de transporte
respetuosos del medio ambiente. Las acciones del Ministerio de Transportes y de MovilidadSostenible de España han reforzado adicionalmente dicha tendencia, con el anuncio reciente
de un plan de inversión de 878 millones de euros movilizados para rebajar el coste del
transporte público local y metropolitano. Los resultados no se han hecho esperar: durante el
primer trimestre de 2024, el número de vehículos por carretera acusó un descenso de un
millón en comparación con el mismo periodo de 2019.
Junto a este cambio en los hábitos de movilidad, hemos de hablar también de una creciente
atención dirigida a la adopción de soluciones de energía doméstica sostenibles, recargables
y eficientes.
Una atención especial se ha de prestar al uso de la energía solar. Según apuntan los datos
publicados por la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), la energía solar en España sigue su
expansión y ha alcanzado, actualmente, los 9,3 GW de potencia instalados, por lo que se
erige como uno de los principales impulsores de la transición energética del país, de la
competitividad empresarial y del ahorro energético del consumidor.
Solamente durante 2025, 36.330 nuevos hogares instalaron sistemas de autoconsumo,
sumando así 229 MW de potencia. Contemporáneamente, el descenso continuado del precio
de los excedentes en tarifas libres impone cada vez más potenciar el atractivo del mecanismo
de compensación simplificada de la tarifa regulada.
Además, el uso de fuentes de energía renovable, como la energía solar, juega un papel crucial
para aliviar la presión sobre la red eléctrica al generarse y consumirse la energía en el mismo
sitio y reducir, por consiguiente, la dependencia de la red y limitar la necesidad de
renovaciones costosas de la infraestructura. A su vez los sistemas de almacenamiento de
energía aumentan aún más dichas ventajas a lo largo de la jornada, y permiten gestionar
volúmenes mayores de energía y apoyar la transición hacia un sistema energético más
flexible basado en la combinación del autoconsumo y el almacenamiento distribuido.
El Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) español establece el objetivo de alcanzar un 48
% en la penetración de las energías renovables en el consumo final de la energía para el año
2030, con un 81% de generación eléctrica renovable. Uno de los objetivos clave de este Plan
busca consolidar el papel de los ciudadanos y las ciudadanas en la transición energética, en
consonancia con la necesidad de garantizar a los consumidores el derecho a producir,
consumir, almacenar y vender su propia energía renovable.
La forma en que consumimos energía está cambiando. Cada vez más hogares incorporan
soluciones sostenibles, como vehículos eléctricos, sistemas de autoconsumo y puntos de
recarga domésticos, convirtiendo la vivienda en un espacio más eficiente y conectado.
Para acompañar esta evolución, GENERALI amplía la protección del hogar incorporando
garantías adaptadas a las nuevas necesidades energéticas de las familias. Entre ellas, se
contempla la protección de los puntos de recarga de vehículos eléctricos e híbridos instalados
de forma fija en la vivienda asegurada, frente a imprevistos como incendios, daños eléctricos,
escapes de agua, robos o actos vandálicos. De este modo, quienes apuestan por una movilidad más sostenible y por un modelo
energético más eficiente pueden disfrutar de una mayor tranquilidad, sabiendo que los
elementos clave de su ecosistema doméstico cuentan con una protección alineada con los
desafíos del presente y del futuro.
Porque impulsar un hogar más sostenible también consiste en contar con soluciones que
ayuden a protegerlo.
En resumen, todos estos desarrollos demuestran cómo la combinación de iniciativas
gubernamentales y la creciente concienciación pública contribuyen verdaderamente a la
creación de nuevos hábitos en la producción y gestión de la energía, para encauzar cada vez
más a la sociedad hacia soluciones más ecológicas y sostenibles.
• Ipsos – European Mobility becomes more and more electrified: growing popularity of
electric bikes, while the consideration for EV stays high (2024)
• Observatorio de la Movilidad Urbana de la UE – Los viajes de movilidad compartida
en Europa aumentaron a 640 millones en 2024 según un nuevo informe (2025)
• Comisión Europea – Movilidad sostenible & inteligente (2024)
• Comisión Europea – Estrategia de movilidad
• Banco Central Europeo – Household Finance and Consumption Survey (2024)
• Eurostat – Jóvenes – condiciones de vivienda (2025)
• ACEA – New car registrations: +1.8% in 2025; battery-electric 17.4% market share
(2026)
• UNEF – El autoconsumo fotovoltaico en España alcanza los 9,3 GW instalados
• Red Eléctrica – Autoconsumo