¿En qué momento de tu vida deberías plantearte un seguro de vida?

¿En qué momento de tu vida deberías plantearte un seguro de vida?

¿Cuándo deberías contratar un seguro de vida? Descubre en qué momentos vitales y en qué circunstancias tiene más sentido suscribir un producto de este ramo y por qué esperar a hacerlo puede salir muy caro.

¿Por qué el momento en que contratas un seguro de vida importa tanto como contratarlo?

Cómo influye la edad en el precio de un seguro de vida

El momento en el que se contrata un seguro de vida es crucial. Para empezar por el aspecto económico, ya que cuanto más joven se es más barato sale. La aseguradora considera que a medida que el cliente va cumpliendo años el riesgo que se asume es mayor, y dispone cuotas más elevadas al asegurado para compensarlo.

Por qué contratar joven es más barato aunque no sientas que lo necesitas

Porque la diferencia económica entre contratar un seguro cuando se es joven y más adelante es grande; tanto, que aún teniendo en cuenta que pagará por la póliza durante más años, en muchos casos le saldrá más rentable y le supondrá menos gasto que si lo contrata en el futuro. Y por supuesto, más allá del dinero la persona y su familia estarán cubiertos durante más tiempo por las coberturas de la póliza,

De cualquier modo, si te preguntas… ¿un seguro de vida para qué sirve? o mejor dicho te cuestionas por qué contratar un seguro de vida aquí te ofrecemos varios motivos, válidos en muy diversas circunstancias y momentos.

Cuando firmas una hipoteca: el detonante más común

A la hora de firmar una hipoteca muchos bancos condicionan la concesión de la misma a la contratación por parte del cliente de un seguro de vida.

Qué pasa con la hipoteca si fallece el titular

Si el titular falleciese la aseguradora se encargaría de la situación, cubriendo la deuda que hubiese quedado pendiente (en ocasiones de manera parcial y en otras por completo, según las condiciones que se hubieran acordado). Eso libera a los herederos del peso financiero que supondría tener que hacerse cargo del resto de los pagos.

Seguro de vida vinculado al banco vs. seguro independiente

Los bancos prefieren que sus clientes contraten los seguros de vida vinculados a ellos; pero el cliente no tiene por qué hacerlo, teniendo la opción de contratar un producto asegurador con cualquier otra compañía.

Por qué el seguro del banco no siempre es la mejor opción

Porque aunque habitualmente las entidades bancarias ofrecen bonificaciones al contratar su seguro, este no tiene por qué adaptarse ni en cuanto a condiciones ni en cuanto a coberturas a lo que el cliente prefiere, considera o necesita. Contratar un seguro aparte no sólo suele salir más económico, sino que permite una mayor personalización y capacidad de elección al interesado.

Cuando tienes hijos: el momento en que todo cambia

Cuánto necesitarías dejar cubierto para proteger a tu familia

Sobra decir que tener hijos es un momento absolutamente crucial y cambiante en cualquier vida, uno de los grandes instantes en los que todo cambia. Hay que pensar en quienes por ley de vida te sucederán muchos años, y en procurar su bienestar y tranquilidad económica en la medida de lo posible.

En ese sentido puede ser útil la contratación de un seguro de vida. Pero… ¿qué capital podría dejarse cubierto que se considerase tranquilizador? Cada cual tendrá su opinión y criterio de cara a realizar una estimación. Como indicativo, muchos expertos financieros estiman que lo ideal sería calcular entre tres y cinco veces el salario bruto anual, sumándole el total de las deudas pendientes.

Quién debería ser el beneficiario y cómo designarlo correctamente

En cuanto a quién debería ser el beneficiario, depende de cada situación, pero normalmente los ideales son el cónyuge, los hijos o los padres. Por lo general es conveniente designar a varias personas y asignarles un porcentaje específico del capital.

Con respecto a cómo realizar la designación, es mejor que los beneficiarios consten expresamente (con nombre, apellidos y DNI) en la póliza de seguro, aunque también podría hacerse una designación genérica a través de términos como hijos, padres o beneficiarios legales.

Cuando eres autónomo o el sustento principal del hogar

Qué ocurre con los ingresos del hogar si el autónomo no puede trabajar

Si se trabaja de manera autónoma puede ser también una buena idea la contratación de un seguro de vida para estar más protegido ante posibles incidencias que impidan seguir realizando el trabajo y por tanto ganando dinero para uno mismo y su familia.

Los trabajadores por cuenta propia están mucho más expuestos económicamente, y por eso puede significar un grave problema que no puedan realizar su actividad durante un tiempo, afectando ello decisivamente a los ingresos en el hogar.

Diferencia entre seguro de vida y seguro de invalidez

Un seguro de vida se encarga básicamente de proteger a la familia del asegurado si éste fallece, mientras que uno de invalidez lo hace en el caso de que el cliente tenga una enfermedad, accidente o lesión que le impida trabajar, asistiéndole a él y a sus allegados. Pero hay que tener en cuenta que hay seguros de vida que incluyen la cobertura de invalidez, con lo que ambos supuestos quedan cubiertos.

El conocimiento y la información es poder, y en ese aspecto es importante no confundir las características de una póliza de vida con las de una de accidentes, invalidez o decesos. Y dentro de los seguros de vida, distinguir entre los de ahorro y riesgo.

Cuando tienes deudas o dependientes económicos a tu cargo

Padres mayores, hermanos u otras personas que dependen de ti

Si se tienen deudas, pensando en la grave situación en la que se podría dejar a los familiares en caso de fallecimiento, puede ser sensata la contratación de un seguro de vida (algo compatible con tratar de ir reduciéndolas o saldándolas).

También si se tienen cerca personas que dependen de ti económicamente, como unos padres mayores, un cónyuge o un hermano dependiente o unos niños que aún no se encuentran en edad de trabajar.

Cómo calcular el capital asegurado que necesitas realmente

En caso de deudas, sumando el total de estas; en el de familiares dependientes, calculando el gasto anual aproximado familiar y multiplicándolo por los años de dependencia que podrían darse (por ejemplo, hasta que un hijo alcanzase la mayoría de edad y pudiera trabajar). Si se tienen deudas y familiares dependientes habrá que sumar ambos cálculos.    

¿Y si eres joven y no tienes cargas? También tiene sentido

El coste real de esperar 10 años para contratar

Si se es joven, como avanzamos antes, también tiene sentido, pues, aunque en principio se vea como un gasto inútil puede suponer un ahorro en un futuro. Esperar diez años puede significar tener que acabar pagando el doble o incluso el triple por hacer uso de la misma cobertura de la póliza. Por eso es crucial saber cuándo contratar un seguro de vida.

Contratar ahora como decisión de planificación, no de miedo

Al final no se trata de ser alarmistas y vivir con miedo a que algo pueda pasar; se trata más de ser previsores, prácticos y analizar cada situación con la cabeza fría y pensando en las mejores soluciones económicas para ti y tu familia, sabiendo cuándo merece la pena contratar un seguro de vida.

Cómo elegir el seguro de vida que se adapta a tu momento vital

Capital asegurado, beneficiarios y duración: las tres decisiones clave

Hay varios factores básicos a la hora de contratar un seguro de vida. Entre ellos cuál es el capital que se quiere asegurar, qué personas serán las beneficiarias del mismo y hasta cuando se quiere o puede disponer de él (y decimos puede porque estos productos aseguradores suelen ofrecer protección hasta una cierta edad, ya avanzada, por lo general entre los 70 y los 80 años).

Qué ofrece GENERALI para cada etapa de la vida

Con todos esos factores en cuenta tendremos las mejores herramientas a nuestra disposición para contratar el seguro de vida que queramos y mejor se adapte a nuestra situación. GENERALI tiene en su oferta una amplia variedad de seguros de este ramo, que pueden adaptarse perfectamente a cada etapa y a cada circunstancia vital y familiar: Vida Fácil, Vida Protección, Vida Universal, Vida Senior y Vida Flexible.

Preguntas frecuentes sobre cuándo contratar un seguro de vida

¿A qué edad es mejor contratar un seguro de vida?

Con respecto a la edad más apropiada para contratar un seguro de vida, la verdad es que cuanto antes mejor en términos económicos. La prima de un seguro de vida se calcula principalmente en función de la edad y el estado de salud en el momento de la contratación, y se mantiene estable durante la vigencia de la póliza. Contratar a los 30 años puede suponer pagar entre dos y tres veces menos que contratar el mismo capital a los 45.

¿Es obligatorio contratar un seguro de vida con la hipoteca?

No es obligatorio por ley, aunque los bancos suelen ofrecerlo -o incluso condicionarlo- como parte del paquete hipotecario. Tienes derecho a contratar el seguro con la aseguradora que prefieras, no necesariamente con la que propone el banco. Comparar ambas opciones antes de firmar puede suponer un ahorro significativo a lo largo de la vida del préstamo.

¿Qué diferencia hay entre un seguro de vida y un seguro de vida-ahorro?

El seguro de vida riesgo puro protege a los beneficiarios en caso de fallecimiento o invalidez del asegurado. El seguro de vida-ahorro combina esa protección con un componente de acumulación de capital que el propio asegurado puede recuperar en el futuro. Son productos distintos con objetivos distintos, aunque a veces se confunden.

¿Puedo cambiar los beneficiarios de mi seguro de vida?

Sí, en cualquier momento mientras la póliza esté vigente. Es recomendable revisar los beneficiarios designados cuando hay cambios vitales importantes: matrimonio, divorcio, nacimiento de hijos o fallecimiento de un beneficiario previo. Una designación desactualizada puede generar problemas en el momento del siniestro.

¿El seguro de vida cubre el suicidio?

La mayoría de pólizas excluyen el suicidio durante el primer año de vigencia. A partir del segundo año, muchas aseguradoras sí lo cubren, aunque las condiciones varían según la póliza y la legislación aplicable. Es un punto que conviene revisar en las condiciones particulares del contrato.